QUIEN SIEMBRA MISERIA, RECOGE CÓLERA

Viernes 4 de noviembre de 2005

Si la vida en las ciudades es la violencia cotidiana :

-  la violencia de verse rechazado de todo empleo porque aunque se tiene todos los diplomas necesarios no se tiene el buen perfil;

-  la violencia de tener que escoger entre interinidad de pequeño trabajo basuras o trabajo de esclavo pagado con migajas;

-  la violencia de ser ya un fracaso escolar antes incluso de haber comenzado los estudios ;

-  la violencia de apilarse en tugurios porque no hay alojamientos;

-  la violencia de una sociedad donde las mujeres son reducidas a ser enclaustradas en vida o convertirse en putas baratas ;

-  la violencia de las molestias perversas policiales diarios ;

-  la violencia de una sociedad hipócrita que solo deja la elección entre el respliego comunitario y la esquizofrenia;

No son los « jóvenes » quienes son violentos, pero es esta sociedad. Los medios de comunicación, los políticos, los actores sociales nos dicen que hay que volver a darles señales?. ¿Pero cuales? este de la ley de la pasta, de la competicion (y por tanto de la exclusion), breve de la lay del mas fuerte?

Esos jóvenes, son nuestros vecinos, nuestros niños, nuestros hermanas y hermanos. Tienen razones para revolverse, para negarse a continuar recibir golpes sin decir nada. ¡Ciertamente se puede siempre discutir de los métodos, pero no es necesario tampoco olvidar las manipulaciones y las provocaciones policiales!

La revuelta, es lo que les queda a los que no tienen nada. ¡Es la dignidad de aquellos que rechazan la resignación!

Pero para no seguir sin futuro, una vez la presión vuelva, esta rebelión debe organizarse, estructurarse. Convertirse en primer lugar en resistencia, ya que hoy el enemigo es fuerte y potente, luego madurarse y transformarse en Revolución. Ya que solamente un cambio radical de sociedad podrá finalmente terminar con las injusticias causadas de nuestros problemas actuales.

Syndicat Interco Paris Nord CNT AIT

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