Una huelga general (PARO) se ha iniciado en Ecuador, mientras que el gobierno de Lenin (sic) Moreno acaba de anunciar el fin del subsidio al combustible y, por lo tanto, su aumento. Se prevén otras medidas en el « paquete »: no se renueva los contractos occasionales en la administración, se reduce el 20% de los salarios y el 50% de las vacaciones de los funcionarios públicos, se eliminan los impuestos para ciertas importaciones de maquinaria y materias primas agrícolas, etc.
Este paquete se adopta para cumplir con las reglas de ajuste estructural del FMI. Si bien que todos creian que se aumentaria el IVA (que era la preferencia del FMI), en última instancia, el gobierno ha preferido el aumento en el combustible. Al hacerlo, espera que este aumento solo afecte a las clases altas, las únicas que poseen automóviles privados, mientras que el IVA habría afectado a toda la población. Sin embargo, este aumento inevitablemente tendrá repercusiones en el precio del transporte público y los taxis, así como en los alimentos, que ya es muy costoso debido a los importantes costos logísticos en este país montañoso.
En resumen, las desigualdades son muy importantes en un país también plagado de corrupción, la brecha entre ricos y pobres solo puede ampliarse aún más.